Enfocadas en el perdón

“Te perdono”. Dos palabras que nos cuesta decir con total sinceridad dejando atrás el dolor y la culpa. Dos palabras que marcan un antes y un después. Dos palabras que al pronunciarlas le dan un giro a nuestra vida.

En este último tiempo Jesús me ha llevado a encontrarme con una palabra que representa nuestra vida. Esa palabra es el perdón. ¡Qué difícil se nos hace perdonar con el corazón! Cada día tenemos cientos de oportunidades para decir “te perdono”, sin embargo, decidimos callar y continuar cargando raíces de amargura en nuestro interior. Todos los días es fácil que alguien nos lastime, pero es muy difícil que alguien diga “perdóname”. La reacción, por nuestra naturaleza pecaminosa, es siempre buscar la manera de dañar también a la otra parte “por lo que nos hizo”.

El amor se ha enfriado a causa de la falta de perdón. No lo estamos practicando a causa del egoísmo que se ha apoderado de nosotras de una forma obsesiva. No obstante, le estamos dando prioridad y espacio al enemigo para que tome dominio de nuestras relaciones personales, y esto nos está llevando a que nuestras relaciones se tornen hostiles, egocéntricas y desafiantes.

Hoy quiero compartir contigo tres puntos que he aprendido acerca del perdón:

  • Es una necesidad

Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros.

Colosenses 3:13 NTV

Jesús vio cómo perdonar cubre nuestra necesidad interior y nos lleva hacia el camino de la libertad. Cuando reconocemos que todos cometemos faltas diferentes podemos decir las palabras de Jesús en la cruz “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.” (Lucas 23:34) Vivimos tan desenfocadas y distantes de las cosas que le suceden a nuestro prójimo, que no nos damos cuenta de que todas estamos luchando contra diferentes situaciones que hacen decaer nuestro ánimo y nos llevan a dañar de forma inconsciente el corazón de otros con ofensas, malos tratos y/o calumnias.

  • Es orden

Cuando se perdona una falta, el amor florece, pero mantenerla presente separa a los amigos íntimos.

Proverbios 17:9 NTV

El perdón no es una opción, es un mandato. Si queremos llevar una vida ordenada debemos practicar con esmero la acción de perdonar. Jesús nos perdona diariamente y este es nuestro mayor ejemplo para seguir. Cuando confiamos en Su palabra él nos brinda la fortaleza para perdonar con amor.

  • No tiene límites

Luego Pedro se le acercó y preguntó:
—Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que peca contra mí? ¿Siete veces?
—No siete veces —respondió Jesús—, sino setenta veces siete.

Mateo 18:21-22 NTV

¿Te resulta conocida la frase “te perdono, pero con una condición”? El perdón no puede ser condicionado a que la otra parte ceda primero. Siempre pensamos que el perdón se trata de restaurar nuestras relaciones terrenales, pero por qué no logramos entender que más allá de esto necesitamos practicar esta acción para mejorar nuestra relación con nuestro Salvador. Dios espera de nosotras que seamos obedientes y que nuestros pies corran a hacer lo correcto. Jesús siempre nos muestra la forma correcta de actuar.

Cuando elegimos no perdonar dañamos nuestro corazón. En Proverbios 4:23 NTV dice “Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida.” Aunque el tiempo no parezca el adecuado para ti, elige perdonar. Muchas veces seguimos más nuestras emociones que a Jesús. Duele leerlo, pero es la realidad que nos está atacando y con la cual no estamos luchando, sino permitiendo que tenga el control de nuestra vida.

Cuando enfocamos nuestros pensamientos en el perdón restaurador de Dios podemos despojarnos de toda culpa, tristeza y temor. Hoy quiero hacerte entender que el perdón es más fuerte que aquello que podamos sentir. El perdón es la clave para ir al siguiente paso, y si es necesario perdonar una y mil veces, hazlo. El perdón es libertador.

La meta de Dios es que cada área de nuestra vida sea transformada. En lo que resta de este año enfoquemos nuestro corazón en perdonar ¿Qué tal si imitamos el corazón perdonador de Jesús? ¿Qué tal si en vez de seguir cargando eso que tanto te afecta decides soltarlo hoy y dar una respuesta radical a la herida que te fue causada? ¿A quién necesitas perdonar hoy?

Con amor,
Yaileen Caba

2 comentarios en “Enfocadas en el perdón

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