Confiadamente

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Tú me darás la victoria,

Eso es lo único que sé;

Cómo lo harás, no lo comprendo

Mas confiadamente, esperaré.

Son tus brazos mi refugio,

Siempre me encuentro en tu regazo

Y aunque se levanten mil tormentas

Confiadamente, en ti descanso.

En mis momentos de debilidad,

Cuando camino, pero no hay adelanto

Se que puedo acercarme a Ti

Confiadamente, para dirigir mis pasos.

Y en mis mejores momentos

Cuando todo bien está

Solo en ti permanezco

Confiadamente, por la eternidad.

Bianca & Paola

Nuestro escrito, Confiadamente, nació en medio de situaciones que nos causaban estrés y angustia, más ambas tenemos muy claro quien es nuestra confianza.  Paola y yo  escribimos ese poema y este escrito que leerán a continuación a base de lo que estábamos viviendo, y de seguro ustedes también han experimentado situaciones similares.

Estoy segura de que el amor de Dios nos alcanza a través de cada una de las personas que nos ama y que en los momentos cuando nos sentimos sin fuerzas y cansados, Dios pone en ellos el amor que solo proviene de él y es la reafirmación de que Dios está en todo y en control de todo.  Esta semana ha estado llena de retos. (Eso de planificar una boda, no es tarea fácil) Y he tenido momentos en los cuales me he sentido drenada, pero cuando llega ese pensamiento gobierno sobre ello y me reafirmo, confiadamente, en mi Padre. – Bianca

Actualmente curso mi cuarto año de bachillerato en la universidad. Cuando comencé este semestre, debo admitir que lo hice bastante desanimada. ¡No lograba arrancar! Sinceramente no quería estudiar, porque me sentía cansada. Como seres humanos, es muy normal que en el camino lleguen momentos de cansancio y desánimo. Sin embargo cuando lleguen esos momentos de duda, donde no sepamos qué hacer, debemos tomar una decisión: Confiar. Aprender a descansar en la presencia de Dios nos enseña a confiar contra viento y marea. Sin importar los retos que tengamos que enfrentar, tendremos la certeza de que Él nos guardará con su completa paz. No significa que ignoremos la realidad de lo que estamos viviendo, sino que en medio de ella podremos confiar en el cuidado y la bondad de Dios sobre nuestra vida. Es esta confianza la que nos llevará a alcanzar sus promesas. Aveces permanecer firme en nuestros estudios no es fácil. Puede que el camino se haya tornado largo y difícil. Vamos, ¡puede que esos exámenes finales estén fuera de liga! Pero si Dios te ha traído hasta aquí, Él te seguirá llevando hasta alcanzar la meta que tanto anhelas. En mi caso es terminar con éxito mis estudios y poder ejercer mi profesión, pero puede que sueñes con crear tu propio negocio, ejercer el ministerio que Dios ha puesto en tu corazón, desarrollar alguna habilidad o talento, etc. Estés por comenzar o ya en el proceso, pon todo tus planes en las manos de Dios y permítele dirigir tus pasos. Puedes confiar en la perfección de tus planes, aún cuando enfrentes dificultades. – Paola

 

En etapas muy diferentes de nuestras vidas, Paola y yo, hemos vivido un mismo principio: confianza en Dios. Y esa confianza va de la mano con nuestra fe en Dios y en cada una de sus promesas para con sus hijos.

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracias para el oportuno socorro.” Hebreos 4:16

Si algo quisiera que recibieran de este escrito es que sepan y entiendan que no hay nada que nos separe de Dios, no hay ninguna situación lo suficientemente grande para apartarnos de él; entonces podemos estar confiados en que no importa la situación que podamos enfrentar tenemos a Dios, y en Dios está todo.  Todos pasamos momentos difíciles, más no todos decidimos correr a Dios en medio de nuestras dificultades y en ese detalle se encuentra toda la diferencia.  Acércate confiadamente a Dios y recuerda que ya él venció al mundo, ya todo está hecho; nos queda confiar y obedecer a su instrucción. Lo importante de este escrito no son las diferentes situaciones sino la solución de ambas: confiar en Dios. Podemos tener mil y una prueba y dificultad a lo largo de nuestro caminar, más la respuesta a todas ellas es encontrada a los pies del Padre. Como dice una de mis canciones favoritas: “No hay lugar más alto que estar a sus pies… y allí permaneceré a los pies de Cristo.”  No abandones tu lugar, mantente firme y confiado en Dios,  pues si Dios está TODO está bien.

 

Son bendecidos!

 

Con amor,

Paola y Bianca.

 

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