Entre mujeres…

Con un buen perfume se alegra el corazón; con la dulzura de la amistad se vuelve a la vida.

Proverbios 27:9 TLA

 Usualmente nosotras las mujeres amamos hablar, pasear y compartir. Suele darse de forma natural y más si hay una taza de café de por medio (jaja, lo digo por experiencia). De niñas siempre soñamos con ese momento de convertirnos en todas unas mujeres, usar tacones, maquillajes y jugar a ser mamás, en esto consistían nuestros juegos. De adolescentes experimentamos muchos cambios tantos físicos como emocionales que pudieron llegar a asustarnos y a nuestro lado siempre tuvimos a alguien con quien compartimos nuestros secretos, reímos y lloramos cuando algo no nos salía como queríamos o estábamos decepcionadas.

En cada etapa estuvo presente una palabra: AMISTAD. En una amiga siempre encontrábamos refugio. Hoy día con el mover de las redes sociales cualquiera es llamado amigo(a) al aceptar una “solicitud de amistad”. Sin embargo, la amistad es un concepto bastante amplio. Todas tenemos una definición distinta en base a nuestras experiencias. Por mucho tiempo llamé amigas a mujeres que no tenían interés por ningún aspecto de mi vida. Estaban simplemente por estar o por obtener algún provecho. Y así como sucedió conmigo, el problema es que hay personas a tu alrededor que silenciosamente van conociendo cada aspecto de ti y son como voceros que publican tus errores y faltas no aquellas cualidades que te distinguen y te hacen ser especial. En momentos como este me plantee darle un nuevo significado a la amistad. El escritor francés Jean de la Bruyere dijo: “La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos”. La amistad entre mujeres debe ser un proceso de aceptar, amar y perdonar.

Ahora bien, te preguntarás ¿Por qué estas tres acciones?

En primer lugar, no somos iguales. Tampoco tenemos la capacidad y las herramientas para “arreglar” los defectos o diferencias de los demás. Entender a una persona hoy día lo considero como un acto grandioso puesto que constantemente dedicamos nuestro tiempo a señalar y no a brindar apoyo. La aceptación se basa en comprensión.

En Segundo lugar, sin amor nada tiene sentido. El amor es la motivación más grande que existe en la vida para cumplir propósitos. Todos nacemos con el deseo de ser amados. De hecho, el amor es la fuente principal que nos hace mostrar gracia con los demás. La amistad se basa en un amor incondicional que no mira lo que puede ganar sino lo que puede aportar para el bien de la otra persona.

Por último, debemos perdonar el pasado, presente y futuro. Es posible que una amiga haya hecho algo que no fue de nuestro agrado y dentro de nosotras surgieron sentimientos de dolor y tristeza que echaron raíces en el corazón, pero el perdón nos hace libres. Aunque es una acción difícil de realizar debido a las heridas que expone, sin el continuamos en un ciclo de infelicidad. Es válido que entre las amigas existan desacuerdos, pero también es preciso y necesario aprenderse a perdonar.

Dos son mejor que uno, porque sacan más provecho de sus afanes. Si uno de ellos se tropieza, el otro lo levanta. 

Eclesiastés 4:9-10

Para tener una amistad sana necesitamos aplicar estos pasos una y otra vez a nuestra vida. La amistad involucra un intercambio de vivencias, emociones y valores. Es un proceso hermoso, sin duda, toma mucho tiempo en ser construida firme, pero de ella nacen sentimientos fuertes. Es admirable cuando dos mujeres o más pueden compartir momentos increíbles sin tener envidia, celos, ser egoístas, fingir o competir.

Si pudiera hablar todos los idiomas del mundo y de los ángeles, pero no amara a los demás, yo solo sería un metal ruidoso o un címbalo que resuena.

                                                         1 Corintios 13:1 NTV

Nuestra amistad no debe estar sujeta a un día sino a una vida. Todas en la vida necesitamos tener y aprender a ser buenas amigas. Identifico la amistad como un grupo de apoyo y aunque quizá sonará algo extraño para ti, un grupo de apoyo no es más que personas que se unen a compartir sus vivencias y emprenden un proceso de aprendizaje. Es necesario que te rodees de aquellas mujeres que te hacen crecer, soñar y accionar. Rodéate de aquellas que dicen sí a los retos, enfrentan sus temores y dicen presente cuando se trata de ti. Fuimos creadas para amar y bendecir en un mundo herido. 

Cuando las mujeres nos unimos y nos comprometemos a apoyarnos, creamos una transformación que nos lleva a experimentar un cambio radical para beneficio de la generación presente y futura. No hay duda de que la amistad nace en el corazón. Aunque la sociedad nos invite continuamente a competir una con la otra, la amistad es el tesoro más valioso que Dios nos ha regalado y en ella vale más la calidad que la cantidad.

El amigo siempre es amigo, y en los tiempos difíciles es más que un hermano.

Proverbios 17:17 TLA

Si fuiste traicionada date la oportunidad de comenzar de nuevo y entablar una amistad. Perdona, ama y disfruta de tener amigas con quien compartir lo mejor de la vida. Si ya tienes a esa amiga especial te invito a que luego de haber leído este escrito le envíes un mensaje o le hagas una llamada telefónica a y le recuerdes: “Tu amistad me hace bien”.

El que cubre la falta busca amistad; Mas el que la divulga, aparta al amigo.

Proverbios 17:9

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