Amar como Jesús

como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
Mateo 20:28

Durante un tiempo he estado pensando sobre qué es lo importante en una relación, sobre todo ahora que estoy a meses de casarme. He estado reflexionando sobre unas preguntas en específico: ¿Por qué las relaciones crecen? ¿Qué es lo necesario para que se desarrollen? ¿Cuál es ese elemento X que logra que las parejas llegan a durar tanto? Analicé la relación de nosotros con Dios y en ese momento fue cuando caí en cuenta de que toda relación crece cuando se hace un sacrificio de servir.

Si leemos el Antiguo Testamento, podemos observar cómo un pueblo era capaz de hacer lo que sea por conectar con Dios. Sin embargo, no era un acto íntimo, sino un movimiento en busca de beneficios por miedo a la condenación. Hoy día pensamos distinto gracias a que tenemos a Cristo en nuestras vidas. No obstante, debemos preguntarnos: ¿lo tendríamos presente si él no hubiese hecho un acto de amor y sacrificio por nosotros?

Aunque Dios se hizo hombre y llegó a morir por nuestros pecados, siempre tuvo presente la opción de no hacerlo. Sin embargo, lo llevó a cabo para demostrarnos cuánto valemos para Él y lo mucho que nos amó desde un principio. Así mismo pasa con nuestras relaciones interpersonales.

Servir con amor tiene un impacto sustancial en la vida de quien lo recibe. Un detalle o una acción sin intención genuina jamás logrará que una relación crezca, pero una hecha con amor e intención traerá frutos. ¿Te ha pasado que pides un favor y lo hacen solo por cumplir o salir del paso? Puedes notar el desaire y la carga sobre la actividad pedida. Esto no ayuda al desarrollo y al crecimiento en una relación. Debemos pensar en lo que hizo Jesús: se sacrificó por nosotros para que estemos bien. Además, debemos analizar si hemos dado la milla extra por esos que decimos amar.

Servir requiere de ese esfuerzo que no nos agrada tanto dar, ya que nos saca de nuestra área cómoda. Esa área de comodidad es nuestro egoísmo, ese espacio mental que solo dice que cuides de ti. No obstante, en el mundo de las relaciones esto opera de manera contraria. Durante este tiempo que llevo de relación, he entendido que todo lo que hago ahora tiene un impacto, tanto positivo como negativo, en mi pareja. Por lo tanto, busco servir amando y cuidando, dando de mí, de mi esfuerzo, de mis detalles para que mi amado se sienta feliz y cuidado. La satisfacción que trae servirle a mi pareja hará que esto deje de ser un sacrificio y se convierta en todo un placer.

y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.”
1 Corintios 13:3b

Isa Figueroa

La novia del pastor

© 2018 Pote de Sal

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s