Calma

Recuerdo hace unos días haber estado limpiando los alrededores del lugar donde trabajo. Habían muchas hojas sueltas para recoger, un sol caliente sin nubes que lo cubrieran y un buen viento también.
En el lapso de tiempo que trataba de recoger las hojas que agrupaba el viento las levantaba. Así estuve un buen rato, hice mi mayor esfuerzo, recogí una gran cantidad pero de cualquier manera quedaban en el suelo.
Siempre podrás tener la mejor intensión, el mejor ánimo e invertir todas las fuerzas que tengas, pero si hay viento, algo quedará en el suelo que no podrás recoger. Siempre habrá algo que no podrás hacer solo. Siempre habrá algo que por ti mismo no funcionará.
Los vientos siempre estarán. Viene a mi mente aquel relato de Jesús y los discípulos:
“En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar; y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra. Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban. Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.”
S. Marcos 6:45‭-‬52 RVR1960
En medio de la tempestad Jesús llegó a donde ellos estaban, les dijo que tuvieran ánimo, que no temieran, y como si eso fuera poco, cuando Jesús subió a la barca se calmaron los vientos.
Quizás hayan vientos que te estén afectando en este momento, quizás estás intentando muchas cosas, has tratado de hacer lo mejor que puedes y aún así no ves resultados. Es muy probable que estés haciendo todo con buenas intenciones y hay vientos que están frustrando tus esfuerzos.
A través de este artículo tengo la intención de recordarte que si Cristo está, Él pone todo en orden. Y si no está, invítale para que con solo Su presencia se calmen los vientos. Ten ánimo, no temas, Cristo está dispuesto a ayudarte y guiarte. Paz.

Bendiciones familia

@LitoAlicea

© 2018 Pote de Sal

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