Mentalizados: Del llamado a la acción

Él sana a los que tienen roto el corazón,
y les venda las heridas.
Salmos 147:3 DHH

Hace unas semanas me encontraba realizando unas diligencias. Realmente desconocía el lugar al cual me dirigía así que prendí mi GPS. Luego de ir conduciendo por alrededor de 30 minutos, el GPS empezó a redireccionar una y otra vez. Comenzó a llover. Mi estrés aumentaba. Todas las calles decían “NO ENTRE”, así que buscando una salida entré por una calle muy estrecha y me estacioné. La lluvia era cada vez más intensa. En ese momento me percato de un hombre que salía de un negocio, era un cartero caminante. Tenía muchísimas cartas en sus manos. Alzo sus ojos al cielo y vio que la lluvia no iba a detenerse por un buen tiempo, así que comenzó a caminar abrazando las cartas, protegiéndolas de aquel intenso aguacero. En ese preciso instante, Dios habló a mi corazón diciendo: No importa la tormenta que estés enfrentando, se cómo este cartero y lleva mi mensaje, hay gente que está esperándolo con ansias y otros a los que Yo voy a sorprender. Sin duda, mis ojos se llenaron de lágrimas y agradecí a Dios por esta experiencia.

He aprendido que en los desiertos de nuestra vida es donde podemos ver la gracia manifestada de Dios sobre nosotros en abundante amor. La palabra “mentalizar” significa hacernos consientes. Cuando nos mentalizamos estamos abriendo ese espacio a Dios para que Sus pensamientos sean nuestros pensamientos y nuestras acciones sean la respuesta que tanto el mundo necesita.

“Queridos hijos, que nuestro amor no quede solo en palabras;
mostremos la verdad por medio de nuestras acciones.”

1 Juan 3:18 NTV

Todos en algún momento hemos pensado las siguientes preguntas: ¿Por qué evangelizar?, ¿Cuál es la necesidad de evangelizar?, ¿Cómo hacerlo en el tiempo actual? y ¿Qué no es evangelizar? Lo más sensato que podemos hacer cuando no sabemos por dónde comenzar, es preparar nuestro corazón en oración para que Dios cumpla su voluntad y no la nuestra. El evangelio es un proceso. Evangelizar es transmitir la palabra de Dios a los corazones sedientos. Evangelizamos porque Dios lo ordenó en su palabra y es la solución a las necesidades que experimenta hoy nuestra sociedad. Necesitamos  hacerlo porque a través de ello alentamos con su Palabra y nos acercamos a nuestro destino: el cielo. Evangelizar no es imponer, confundir o entusiasmar a otros.  Evangelizar es el punto de partida de Dios y el cristiano.

Hace unos días escuche estas palabras de un gran hermano en la fe, Luis Armando, y dijo: La mies es mucha, pero los obreros son pocos porque sobrepasan las excusas. Mas que un mandato compartir la Palabra con otros es una muestra de amor y valor. Cuando compartimos la palabra de Dios con otros nos estamos dando una oportunidad de amar. Nuestras excusas no deberían interferir cuando se trata de alcanzar vidas a que experimenten lo que nos ha traído la sanidad de nuestra alma, su Presencia. “No tengo tiempo”, “No se como hacerlo”, “No me considero bueno/a”, “He tenido malas experiencias”, “Ahora no es el momento”, “Dios me indicara el momento adecuado”, “No estoy capacitado/a” … y así podría continuar la lista de excusas.

Jesús contestó:

—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.” Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”

Mateo 22: 37-39 NTV

Tu prójimo es cualquier persona que se encuentre dentro de tu influencia. En cada oportunidad Dios nos habla, lo importante es aprender a escuchar su voz. En todo lugar estamos rodeados de personas que necesitan una palabra de aliento y apoyo. No importa si estamos derribados en nuestro interior, la gente necesita a Jesús. En su libro Sabiduría diaria para mujeres, Emily Biggers, dijo: Considera a los demás como Cristo te considero a ti en la cruz.

Dios nos quiere utilizar como instrumento para calmar las tormentas en la vida de otras personas cuando exponemos su palabra con amor y perseverancia. Cada temporada en tu vida tiene detalles claves que te preparan para la siguiente. Hay gente desesperada por escuchar una palabra que les dé esperanza en tiempos de crisis. Día a día Dios prepara terreno para que siembres una semilla, está en ti utilizar todas las herramientas que el Señor ha puesto a tu disposición para hacerla crecer. Hace poco un gran amigo, Lito Alicea, me dijo estas palabras: Utiliza este tiempo para bendecir a más personas. Tus circunstancias presentes no deben detener la obra de Dios aquí en la tierra. Ama.

Si pudiera hablar todos los idiomas del mundo y de los ángeles pero no amara a los demás, yo solo sería un metal ruidoso o un címbalo que resuena.

1 Corintios 13:1 NTV

Bendiciones,
Yaileen Caba

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