¿Qué es el matrimonio?

Hace unos meses, mi esposo y yo comenzamos a hablar de parejas cercanas a nosotros y de personas solteras que conocemos que buscan casarse. Entonces, surgió una pregunta: ¿Qué es el matrimonio? Estuvimos hablando por casi una hora tratando de definir un concepto que parecía hasta indefinible.

A pesar de que ninguno supo decir una contestación clara al principio, comenzamos haciendo preguntas simples para ver si podíamos llegar a una conclusión. Fue una misión para los dos, ya que existen muchas personas que entran al matrimonio sin saber para qué o por qué tomaron esa decisión.

Si alguien te pregunta qué significa o cómo se siente estar casado, ¿qué dirías?

Desde la perspectiva de una persona casada, hasta cierto punto no hay mucha diferencia. No obstante, el matrimonio es más que un simple papel; es una unión más profunda. Esa unión entre nosotros nos ha permitido llegar hacia otras cosas de las que antes no teníamos acceso. Por ejemplo, ahora podemos vivir juntos, desarrollar una familia, hacer planes juntos (que afecten positivamente a ambos), apoyarnos durante los retos de crecimiento, entre otras cosas.

En nuestro noviazgo, cometimos muchos errores, tuvimos varios problemas y hubo enojos. Esos desastres fueron el catalizador para que nosotros pudiéramos llegar a ser un matrimonio. Todos esos errores marcaban lo rotos que estábamos y cómo nuestras grietas causaban que chocáramos. Fueron choques por situaciones insignificantes, pero fueron fuertes.

Durante el noviazgo, éramos diferentes, ambos queríamos experiencias distintas. Sin embargo, hubo eventos en los que se pudieron haber hecho ciertos esfuerzos, los cuales ahora entendemos. Antes no lo podíamos procesar porque estábamos encerrados en una crisálida creada por nuestros dolores, egoísmo y baja autoestima.

“De la misma manera, yo no veía que lo que yo estaba haciendo estaba mal. Esas eran las grietas que estaban presentes que causaban fricciones. La razón por la cual nosotros tuvimos, como tú dices, dos años fuertes, pero era lógico que iba a pasar, porque, como dice la Biblia en Proverbios, el metal se afila con metal. Nosotros estábamos desarrollando nuestras etapas, heridas y grietas emocionales siendo confrontadas por el uno al otro. Era lógico que íbamos a tener problemas”, mencionó mi esposo.

¿Qué tienen que ver las situaciones difíciles durante el noviazgo con el significado de matrimonio?

Hace muchos años, escuché a una persona decir “todo lo que pasa en el noviazgo es reflejo del matrimonio”. Fue aterrador escuchar esas palabras. Admito que luego de escuchar esa oración, tomé la decisión de terminar un noviazgo. Y para seguir confesándoles, fue la razón por la cual salí de varias relaciones en mi vida, aun sin haberse oficializado el noviazgo.

Creo que han sido las palabras más sabias que he escuchado en mi vida. Ahora, como una persona casada, doy fe de que es real. Todos los problemas que resolvimos durante el noviazgo se han reflejado en el matrimonio, gracias a Dios. Lamentablemente, muchas situaciones que no pudimos resolver aún seguían vigentes en el matrimonio. Déjenme decirles que al otro lado de la relación es mucho más complicado resolver esas situaciones; sin embargo, no es imposible.

Noviazgo versus matrimonio

El noviazgo es la antesala del matrimonio, como un espejo borroso. El matrimonio es la confrontación, como un espejo limpio y claro. El matrimonio es el resultado que nos permite llegar a nuevas etapas si se tiene la actitud correcta. En nuestro noviazgo tuvimos otros tipos de confrontaciones que, si no llegamos a tener durante esa etapa, no íbamos a poder fluir y llegar al próximo paso.

Un noviazgo es la fase que requiere esfuerzo y labor para construir la zapata, la base. El matrimonio no es la celebración de la supervivencia de años de relación. El matrimonio es cuando las grietas del corazón han sido llenadas por ambos para que se pueda construir algo saludable y duradero. No es algo que se pueda definir bajo tiempo y espacio. Hay personas que se toman una eternidad en poder definir esas grietas; hay personas que les toma menos tiempo.

Durante el noviazgo, nuestro propósito debe ser trazar hacia dónde vamos, qué vamos a hacer y cómo lo haremos. En el matrimonio es cuando se concretan esos planes. Muchos de estos planes pueden incluir comprar una casa o invertir en una propiedad juntos, crear una familia, apoyarse mutuamente, cumplir metas profesionales agarrados de la mano, entre muchas otras experiencias hermosas.

El matrimonio es el desarrollo del corazón entre las personas. Son dos personas que se aman y han decidido estar juntas por el resto de sus vidas. Es decir “yo te doy mi corazón y tú me das el tuyo”. Se cometerán errores, habrá faltas, pero también se tendrán muchos momentos buenos. Todo está en querer estar con esa persona en todo, construir juntos y cuidarse mutuamente, todo sin condición y con propósito. Esto es lo que debe significar un matrimonio.

Un abrazo,

Isa Figueroa

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