Aún en medio de: la “falta” de tiempo

Aquí vamos de nuevo, un nuevo semestre en la escuela/universidad. Se acabaron las vacaciones y comenzamos con una nueva rutina y te sientes super animado. Igualmente, si trabajas o vas a comenzar un nuevo empleo; o simplemente estas por vivir una etapa nueva en tu vida. Nuevos proyectos, sueños por cumplirse y mucho, mucho trabajo…

Este articulo sale de mi experiencia, así que espero que lo que Dios me enseñó a mí estos días sea de mucha bendición para ti. 

Desde hace ya varios meses yo tenía una rutina bien establecida; retiro lo dicho, llevaba TODA la pandemia con una misma rutina. Justo al despertar dedicaba tiempo a hacer un devocional, CADA mañana. Fue de los tiempos más bonitos y es de las bendiciones que trajo el encierro. Pero cuando nos llamaron a tomar clases presenciales, ahí cambio todo. Imagínate un año y medio acostumbrado y cómodo con todo para que de momento tengas que reajustarte; a mí me costó. Ese tiempo devocional en las mañanas ya no se podía ya que me tocaba madrugar para salir temprano de mi casa, así que me tuve que poner creativa con los devocionales. 

Yo estudio en la UPR en Cayey, y los días que estudio me toca viajar. Durante los cuatro años he aprendido que la adoración puede ser hasta mientras guías tu auto en la autopista; ahí era que comenzaba mi devocional. Lo más hermoso del proceso es que mientras voy adorando puedo contemplar la grandeza de Dios en el cielo, las nubes, las montañas, en TODO. Si no lo has intentado nunca, te lo recomiendo al 100%. Este semestre, no solo voy adorando por el camino, sino que también cuando llego y me estaciono leo la palabra un ratito y hablo con Dios antes de bajarme. 

No te cuento esto para hacer alarde de una “vida espiritual perfecta” porque estoy muy lejos de eso. Te cuento esto para hacerle eco al libro de Eclesiastés que en su capítulo tres, versículo uno, dice lo siguiente: “Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace debajo del cielo” (NVI). 

Quizá eres un estudiante y hasta trabajas al mismo tiempo que estudias, quizá eres una mamá o un papá ocupado, puedes quizá ser un pastor o un líder en tu iglesia o en tu trabajo estás FULL. Cual sea tu caso, quiero hacerte caer en cuenta sobre esto: la falta de tiempo NO existe, por eso en el título aparece entre comillas. Hay tiempo para todo, pero tenemos que ser bien intencionales con nuestra adoración. 

Haz de todo a tu alrededor una oportunidad para glorificar a Dios. ¿Estoy en un salón tomando clases? Adórale con tu mejor esfuerzo por salir bien. ¿Estoy en el trabajo? Adórale siendo luz allá dentro con tus acciones y tus palabras. ¿Estoy limpiando en mi casa? Adórale haciéndolo de buena gana como que es para Él. 

Siempre lo he dicho en mis escritos; la música es solo una manifestación de la adoración, la vida en sí es adoración a Dios si en nuestro corazón entendemos esto. 

Siempre hay tiempo, sé intencional, y verás como hasta lo más cotidiano se convierte en un momento celestial. 

¡Sigue adorando!

Daina Liz

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