¡Que suene la música!
En las tardes, cuando llego de trabajar, siempre tomo unos minutos para tocar el piano. Es una de mis mejores terapias. Hace unos días, mientras tocaba una de mis canciones favoritas de navidad, pensaba que a pesar de lo desafinado que estaba el piano, aún podía sacar una agradable melodía de él. De pronto me sentí como ese piano, algo desafinado, con algunas cuerdas rotas … Continúa leyendo ¡Que suene la música!
